¡Lavado de imagen de Kutxabank…con Etxelan!
Rosa de la Fuente*.- El programa Etxelan, que pone en marcha Kutxabank, se sustenta, en mi opinión, en tres pilares: La Iglesia Católica, el Gobierno Vasco y la “Obra Social” de Kutxabank. Dicho “programa” no aporta ninguna solución favorable para personas y familias afectadas. La competencia que el programa adjudica a Cáritas, la reinserción laboral y social de los desahuciados, es una competencia pública y un derecho ciudadano, en nuestra Comunidad Autónoma, y pertence a LANBIDE. Cáritas, una entidad benéfico-asistencial perteneciente a la Iglesia Católica, se dedica, también, desde siempre, a esta tarea.
El Acompañamiento a la Inserción y los Itinerarios individualizados de Inserción (creadora de los mismos, hace ya unos cuantos años, Dña. Maravillas Rojo), se realiza con t@dos l@s ciudadan@s que lo solicitan, desempleados o no, en busca de mejor empleo y no necesariamente tienen que estar “en situación de exclusión severa”.
¿Qué nos quieren decir y qué quieren que entendamos?, ¿que a las personas en “exclusión social severa” Cáritas les va a acompañar en su itinerario personal de búsqueda activa de empleo y, además, Kutxabank les va a conseguir un trabajo? ¡Venga ya!
¿Qué porcentaje de inserción social y laboral se han propuesto conseguir? ¿Cuántos van a lograr empleo, desde su precaria situación, hoy, en nuestro mercado laboral y qué tipo de empleo? O, ¿sólo con acompañarles vale? (Les aseguro que no estoy de coña).
Hay otra pregunta muy interesante: ¿Quiénes van a ser los elegidos para la “gloria”? Respuesta: El programa está dirigido a clientes de Kutxabank que se encuentran en el umbral de la exclusión social y que, a causa de la situación de desempleo o de ausencia de actividad económica prolongada, no pueden pagar su hipoteca. ¡Menudo slogan publicitario!
Parece muy claro que, el programita “dichoso”, va dirigido a todas las personas a las que Kutxabank denomina “morosas”, es decir, a los que no le pagan porque no pueden, en estos momentos de crisis económica (no olvidemos, provocada por la Banca), y a los que, impunemente deja sin su casa; al amparo de una Ley Hipotecaria obsoleta, que es caso único, “el caso español”, en el mundo civilizado.
¿También va dirigido a las personas avalistas a las que, de igual modo, dejan sin su casa? ¿Las persona mayores, jubiladas, ancianas, enfermas, discapacitadas, menores,… también van a ir a Cáritas para que los inserten laboralmente? O, ¿éstos van a la “puta calle” directamente porque no pueden trabajar para pagar a Kutxabank de por vida? ¡Que vida!
Kutxabank se apropia de nuestras casas (legalmente ¡claro!), nos deja con las deudas hipotecarias de por vida, nos embarga hasta los dientes; pero, eso sí, nos “acompaña” para que consigamos un trabajo a través de Cáritas. Todo esto bajo la piadosa tutela de la Iglesia Católica, en esta ocasión, en forma de “caridad”. ¿Qué le ha ofrecido Kutxabank a Cáritas?
Desde luego, si lo que pretenden es darle más protagonismo aún, si cabe, a la Iglesia Católica, es indudable que lo van a conseguir, ya que, a este paso, acabarán las puertas de las Iglesias llenas de gente con la mano extendida.
Éste no es un problema para que lo recoja la Iglesia, porque no lo puede resolver. Tampoco lo ha generado Dios. ¡Con perdón! ¡Que quede claro!
En cuanto a la segunda línea del programa Etxelan, en el que parece ser que “diseñan un sistema de arrendamiento subvencionado para casos de exclusión social severa, que abonará, por un plazo máximo de dos años, hasta el 95% del alquiler”, parece ser, que para evitar a toda costa que las personas que pierden la propiedad de su única vivienda se queden en la calle.
¿Cómo es posible realizar tales afirmaciones? Para evitar a toda costa, aquí y en toda tierra de garbanzos, se hace de la única manera que se evita, que es no quedándose con nuestras casas y no dejándonos en la calle. (Más adelante expondré fórmulas para ello que ¡las hay!)
A Kutxabank, al igual que al resto de las entidades bancarias, le gustan los eufemismos; por eso dice: “una vez activado el proceso de reestructuración hipotecaria”, que traducido al común de los mortales, significa que Kutxabank se ha quedado en propiedad con las viviendas de los desahuciados.
A las personas que ya les han “robado” sus casas, arruinado sus vidas y que se quedan endeudadas para siempre ¡jamás!, ya que su casa se subasta por una cantidad correspondiente al 60% del valor de tasación y las deudas que les quedan, a las personas embargadas, es sobre el restante del préstamo hipotecario más los elevados intereses y las altísimas costas procesales, es decir, unas cantidades astronómicas que nunca podrán terminar de pagar, es a las que se debe de referir, Kutxabank, y de las que dice que se quedan en “exclusión social severa”, es decir, víctimas de “LA GRAN ESTAFA DEL SIGLO XXI”.
Creo, sinceramente, que el nombre que han elegido para este programa no es demasiado acertado. Hubiera sido mucho más apropiado denominarlo Programa Prodigios de la Usura, ya que no ofrece ni trabajo, ni casa. ¡Ni agua!
Sería interesante conocer qué dinero va a destinar el Gobierno Vasco a cada persona embargada que, finalmente, va a servir para pagar el alquiler a Kutxabank por una “vivienda digna”? ¿Más dinero público, de manera indirecta, para Kutxabank? ¿Nuestras viviendas no son dignas? O, acaso ¿no somos dignos nosotros de tener viviendas en propiedad? ¿La propiedad tiene que estar siempre en manos privadas de poderosos que dirigen nuestras vidas? Eso, ¿lo dice Dios, la Banca (Kutxabank) o el Gobierno?
Y, finalmente, después de 2 años, ¿qué? ¿Nos tiramos a la ría? ¿Nos vamos a vivir a la calle y a dormir a los cajeros de Kutxabank?
Propongo, como fórmulas de solución, la regulación de los mercados. El cambio legislativo en la Ley de Ejecuciones Hipotecarias y en la Ley de Arrendamientos Urbanos. Que la vivienda familiar y habitual sea un bien inembargable. Una moratoria de 5 años para las deudas hipotecarias. La condonación de las deudas hipotecarias de las familias. La dación en pago, como elección, para las personas afectadas por las hipotecas. El derecho a la vivienda y una reforma estructural de las Políticas Urbanísticas y de Vivienda. La Justicia Gratuita como un derecho para las personas afectadas por deudas de la vivienda ante situaciones de crisis. Por la Justicia Social y los Derechos Civiles. ¡No a los desahucios! ¡Sí podemos!
*Rosa de la Fuente. Máster en Políticas Públicas y Sociales por la Johns Hopkins University, de Baltimore (Maryland), Estados Unidos. Presidenta de la Asociación Vasca de la Familia – “SENDIA” y de la Asociación de Familias Monoparentales de Euskadi.

Lúcido artículo.
El dinero que detraen de la Obra Social para este tema, al parecer les sobra para aventuras como la subasta de Caixa Catalunya.
Que por cierto, ahora mismo en el Pais se puede leer esto:
“Catalunya Caixa y Novagalicia necesitan 9.000 millones adicionales del Estado
El Banco de España afirma que esa es la inyección necesaria para cumplir con las nuevas exigencias de saneamiento”
O sea la enésima, se pierde la cuenta ya, vez que le insuflan fondos de TODOS NOSOTROS para reflotarla.
Bueno, si Kutxabank entra, serían menos fondos para el estado español.
Buen negocio, sobre todo para Madrid.