El balcón de la orgía absoluta
Iosu Madrid.-Los nostálgicos del franquismo se asomaron triunfantes al balcón de la calle Génova. Los que todavía andan rebuscando por los rincones el imperio perdido botaron y rebotaron –“Soraya no, que está delicada”, clamó Rajoy- a exigencia de los fanáticos que piden venganza, revancha y sangre. Ya están aquí de nuevo los que se preparan para meternos de nuevo su España por el culo al grito que gritaban en la noche madrileña: “joderos putos rojos de mierda”.
En el ya famoso balcón de Génova se agolparon por estricta invitación del gallego el núcleo duro de lo que se nos viene encima: ordenados de derecha a extrema derecha: Miguel Arias Cañete el ‘protector’ de los inmigrantes y el hombre que quiso hacer presidente oficial a Rajoy de forma inmediata. Vaya, como el ‘santo súbito’ de Juan Pablo II. Alberto Ruiz Gallardón, el peligroso, y melifluo adulador del poder hasta que lo consiga. Arturo González Pons, el valenciano que enterrará, por la cuenta que le trae, el caso Gürtel. Ana Mato, la mujer que no sabía que su marido tenía en el garaje un espectacular Jaguar regalado por la corrupción. Elvira Fernández, esposa de Rajoy, la única persona del balcón que miraba a la multitud congregada con una mezcla de temor y preocupación. Mariano Rajoy un ‘depende’ cuya vida política pende de un hilo. Y lo sabe. María Dolores de Cospedal, la mujer de Hierro…
(Paréntesis necesario: lo digo porque Cospedal, la número dos del PP, está casada con Ignacio López del Hierro, un ‘señor del ladrillo’ que domina y controla todo lo que pasa en Castilla La Mancha. Hasta tal punto que fue consejero de la corporación industrial de Caja Castilla La Mancha, intervenida por el Estado en el 2009 por un agujero de 6.000 millones de euros. Ex gobernador Civil de Toledo y Sevilla nombrado por Rodolfo Martín Villa. Sancionado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores –CNMV- por falta grave. Imputado por estafa en la Audiencia Nacional. Amigo íntimo de Alejandro Agag, el ‘conseguidor’ yerno de José María Aznar. Colaborador privilegiado de Joaquín del Rivero, el ‘Midas’ de las inmobiliarias Metrovacesa, Bami y Gecina. Muy relacionado con el mundo del ladrillo en Murcia y Valencia… Casi nada…Cierre de paréntesis)
…Soraya Sáez de Santamaría, una vallisoletana recién parida que se agarró al faldón de Rajoy hace once años y que ahora pasa la factura. Pio García Escudero, el eterno y maledicente portavoz senatorial del PP que, con la Iglesia de Rouco Varela eufórica, ya no se sabe si este es el momento oportuno para entrar o salir de vaya usted a saber qué mueble. Esperanza Aguirre –sin comentarios, aunque se le vio un poco tensa por sus esfuerzos para arrimarse a su odiado Mariano-. Y Jorge Moragas, un joven cachorro del PP criado a los pechos de Aznar que considera a los nacionalistas como ‘separadores’ y que ha aportado al pensamiento universal la clave para solucionar los problemas en Catalunya: que se renuncie a la vía del soberanismo.
Esta es la tropa que se presentó en público en la noche de la orgía absoluta. Encabezada por Mariano Rajoy, un poco tartaja y con cara de ‘cuerpo a tierra que vienen los nuestros’, que decía que iba a hablar con todos los partidos para desdecirse pocas horas después al excluir a Amaiur cuyos representantes, imagino, deben estar de los nervios por el desaire.
Bueno, pues esto es lo que hay. La derecha de la nostalgia viene para consolidar el poder de los mercados. Mano libre a los empresarios, recortes de la cosa pública, trabajar más años por menos dinero y tocar y retocar el asunto ese de las pensiones. Y de la Dependencia, ni hablar. Aviados irían estos si tuvieran que gastar el dinero en los que lo necesitan.
Traducción: hay que a hacer lo que les salga a los mercados de los mismísimos. Y no es que se acabe el estado de bienestar, es que se ha acabado el Estado mismo. Nos van a recortar hasta las gafas. Se abre la veda para los poderosos. Ya no hay freno para la voracidad del capital y todos estos que han votado al PP, entre los que por fuerza tiene que haber gente humilde, es como si hubieran armado la mano de su asesino. O sea que mira que bien: los franquistas y los que manejan la pasta se han hecho con el cotarro. Y encima, el rey se parte la cara contra una puerta…cómo iría… Y es que, sea dicho de paso, al Borbón todo se le hace cuesta arriba. Entre su heredero -el listo-, la plebeya, el ávido Urdangarin, y el que ganen las elecciones los que le malquieren, no está pasando por su mejor momento.

83 Comentarios a “El balcón de la orgía absoluta”