José María Chacón
Me van a permitir una pequeña digresión sobre Obama, que va a incluir un comentario sobre el catalán ERC, con la esperanza de que sus experiencias sirvan a los partidos políticos vascos. En estos días se está hablando mucho de la gran decepción que están experimentando los millones de norteamericanos que pusieron sus esperanzas en Obama, convirtiéndolo así en el primer presidente negro de su historia. Y es que Obama parece haberse desinflado desde el mismo instante en que pisó la Casa Blanca. ¿Cómo ha ocurrido esto?
En mi humilde opinión, tal vez el problema está en que hubo un Obama antes de la toma de posesión, y ha habido otro después.
El Barak Obama de la campaña electoral era un hombre inteligente y tranquilo que prometía "revolucionar" la política norteamericana para sacar al país del enorme agujero político y económico, pero sobre todo moral, en que lo había hundido el gobierno ultraderechista de George W. Bush.
Sin embargo, el Barak Obama que ha guiado la política estadounidense desde el 20 de enero de 2009 es otro distinto. Es un Obama pragmático, el animal político nacido y crecido dentro del sistema, que acepta las reglas de ese sistema y toma sus decisiones, y las lleva a la práctica, según el juego de reglas no escritas impuesto por el propio sistema político que encabeza.
Dicho de una vez, Obama prometió llevar la revolución política al esclerotizado Washington, y una vez instalado en la Sala Oval se ha olvidado de la revolución que había prometido y ha pretendido llevar adelante sus ya de por sí relativizados objetivos, respetando escrupulosamente el "Know How" esclerotizado de la política estadounidense, en el que se encontraba tan cómodo su predecesor.
No debe extrañarnos, por tanto, que a la hora de sacar adelante sus promesas se esté encontrando de frente con un Sistema que está diseñado para permanecer inalterado e inalterable, sea quien sea el partido o el individuo que ocupe la cúpula del poder.
No se pueden prometer medidas revolucionarias en Estados Unidos si no estás dispuesto a revolucionar también un sistema político cuya principal característica es imposibilitar el cambio. Y si no, que se lo pregunten a Kennedy.
Si me permiten la digresión, en cierta manera lo que le está pasando a Obama es lo que aún hoy está experimentando Esquerra Republicana en Catalunya. El partido de Carod Rovira obtuvo unos resultados electorales increíblemente positivos hace dos legislaturas con un discurso lleno de independentismo, de orgullo patriótico catalán, de desvelamiento de los comportamientos canallas del nacionalismo español contra la nación catalana y de confrontación inteligente y firme contra la miseria nacionalista de PSOE y PP.
Sin embargo, ¿dónde ha quedado toda la ilusión que entonces fueron capaces de generar en su electorado? ¿Para qué ha servido, en la práctica, todo aquel discurso independentista, revolucionario y rompedor? Tristemente, sólo ha servido para poner la Generalitat al servicio de Maragall y Montilla, dos presidentes siempre sumisos al PSOE de Felipe González, Alfonso Guerra y Rodríguez Zapatero. No ha servido para nada más.
La consecuencia ya la conocemos: las últimas proyecciones electorales no pintan nada bien para ERC. ¿Por qué? Pues porque no se puede pedir el voto para revolucionar la política en nombre de la nación catalana, para luego aceptar sin más el juego de castigos y recompensas impuesto por el sistema político español en Catalunya y aupar al poder a un representante del nacionalismo español -por más que se vista de seda- que se dice querer combatir.
ERC ha decepcionado a aquellos que un día ilusionó con su discurso, porque prometió revolucionar el sistema y, a la hora de la verdad, acabó aceptándolo y formando parte del juego que mantiene a Catalunya prisionera de España. Y eso no era lo que querían sus votantes.
Algo de esto ha ocurrido en Euskadi con los más importantes partidos abertzales. El PNV, sobre todo durante la presidencia de Josu Jon Imaz, decepcionó a muchos de sus votantes y sufrió las consecuencias, que no fueron mayores por la presencia de Ibarretxe. No se puede pedir a tu electorado el voto en nombre de la nación vasca, si luego destilas un discurso político en el que renuncias a la independencia, a cualquier atisbo de soberanía, e incluso a la confrontación política con un nacionalismo español cada día más radical y más agresivo, en nombre de una "convivencia armoniosa" que, a todas luces, a PSOE y PP les interesa un pimiento si ello supone renunciar un ápice a la imposición de sus objetivos políticos a los vascos.
A la Izquierda Abertzale de Batasuna le ocurre algo parecido, pero por el otro extremo. En su discurso electoral, promete llevar a Euskadi a la independencia y anteponer los intereses de la nación vasca a cualquier otro. Sin embargo, a la hora de la verdad se traga sus promesas y somete toda su acción política y social a las necesidades de legitimación de una ETA cuya existencia y actividad, lejos de ayudar a la consecución de la independencia de Euskadi, sólo sirve para legitimar la represión cada vez más descarada contra la identidad nacional vasca, contra la normalización del euskara o contra la mera posibilidad de conseguir una coexistencia civilizada entre las naciones vasca y española.
Tanto el PNV como el MLNV tienen que saber que el argumento -o mito- de la "construcción nacional vasca" no da ya para más. Al PNV, el recurso a esa "construcción nacional" le ha servido para mantener un discurso político radical en lo nacional e identitario, al tiempo que se aceptaban las reglas del juego que imponían PSOE y PP desde Madrid, llegando a convertirse en un activo jugador del juego político español. Pero ese juego, y ese argumento, que han permitido crear una Euskadi institucional y próspera durante los últimos treinta años, ya ha acabado su recorrido. Ya tenemos una Euskadi institucional y una Euskadi rica. Pero, ¿y la nación vasca? ¿Estamos más cerca de conseguir el reconocimiento político y legal de la nación vasca?
Respecto al MLNV, la constante apelación a la "construcción nacional" le ha servido para esconder la absoluta inutilidad de la violencia de ETA en la consecución de los objetivos que supuestamente se buscaban. Recurrir a la necesidad de "construir" la nación vasca le ha servido a Batasuna para ganar tiempo, para evitar que sus seguidores se preguntaran a ver dónde demonios estaban los resultados prácticos de tanta sangre, tanta brutalidad y tanto sufrimiento, propio y ajeno.
Pero la "construcción nacional" ya ha dado todo lo que podía dar. Ya no se puede apelar a ella para evitar enfrentarse a la gran decisión. Ni sirve ya para evitar que ETA rinda cuentas ante la sociedad vasca, y haga patente su inutilidad para la causa vasca y su utilidad para el nacionalismo español más abyecto.
Llegados a este punto, ya no valen las argucias argumentales. O los partidos abertzales se deciden a conseguir el reconocimiento de la nación vasca y de sus símbolos, y actúan en consecuencia, sin dilaciones, o redefinen sus objetivos políticos abiertamente.
Lo que ya no tiene sentido es mantener por más tiempo la actual situación de esquizofrenia entre el discurso y la posterior acción política, porque el único resultado garantizado para esta forma de actuar, si se cronifica, es la desafección y el hastío de los ciudadanos.
Ha llegado el momento de la nación vasca. Y en este momento, la de los partidos españoles tampoco es una decisión fácil. Si se empecinan en negar el reconocimiento de su existencia, y se empeñan, como están haciendo hoy desde el Gobierno vasco, en imponer a la brava su nación, sus símbolos, su soberanía y su soberbia sobre los molestos vascos, corren el riesgo de enardecer, no ya a una ETA odiada por todos, sino directamente a los ciudadanos, provocando precisamente la reacción social con la que ha soñado ETA desde hace cincuenta años.
Señor Chacón: Su escrito me sugiere unas cuantas reflexiones:
1/La primera, ya que todos lo han hecho mal,¿por qué no se erige Ud. en lider y nos lleva a todos a donde debemos ir?
2/ Comparar las posibilidades de los partidos "democráticos" con los "ilegalizados",¿no le parece absurdo? Ya que, según Ud. la IA esta presa de ETA, pero se olvida de decir que está mucho más presa de la Legislación Española, cosa que no afecta a los partidos "democráticos".
3/ Estos famosos partidos "democráticos" vascos no quieren nada con la violencia (de ETA) pero se tragan sapos y culebras con la violencia institucional, ya que eso les permite sentarse en sus sillones y participar de la tarta que el pueblo cocina. Pues violencia la hay por la otra parte. Los cinco asesinados en la iglesia de S. Francisco de Vitoria, Lasa y Zabala, Zabalza, muertes en las carceles y controles. Me puede decir que eso es agua pasada. Pero hoy se sigue torturando. La IA es encarcelada en virtud de una legalidad injusta, no se respetan las propias leyes del Estado en el régimen penitenciario, se hace práctica la condena de por vida, ha desaparecido Jon Anza, etc, etc. Y si me pone en un aprieto¿qué violencia es más injusticable: la que ejerce un estado que, de suyo, debiera ser el primero en defender los derechos humanos y lo hace contra nuestra patria, ó unos "desalmados" que equivocadamente - y si quiere, en contra de la opinión del pueblo,- pero, eso sí, con gran sacrificio pretendiendo defender su patria sometida?
4/ ¿Entiende Ud. que se pueda hacer ascos a tratar con un partido - que no es ETA - por su "relación" con el grupo VIOLENTO armado y no se tenga ningún rubor para vivir codo con codo con un estado extremadamente violento?
Creo que el debate hay que instalarlo en una sociedad española moralmente ruin que niega el dejar de aplicar la tortura a los independentistas vascos, provoca un aparheid político y económico a amplios sectores de nuestra población y niega el poder votar la independencia. El surgimiento y desarrollo de ETA es la consecuencia y no la causa de todo ésto que empezo hace demasiados años.
Se puede constatar en el mundo a lo largo de la historia que toda imposición armada tiene una respuesta armada.
No puedo estar mas de acuerdo con Koldo. Mejor no lo hubiera expresado.
Ni PNV, ni ARALAR, ni EA, ni IA, ni EB se presentan a las elecciones ni Municipales-Forales, ni Generales ni Europeas ni al Gobierno Vasco. Saldrían elegidos PSE-PP y Rosita y éllos gobernarían al más puro estilo de Lizartza. Si ahora con oposición hacen lo que hacen sin élla sería la guerra.
Sin partidos nacionalistas vascos por el medio gobernarían los españoles al estilo Lizatza. Ahora están desmontando todo lo que pueden con oposición en el Gobierno. ¿Si no la hubiera que pasaría a tu juicio Koldo?.
Vosotros lo único que quereis son los votos de la izquierda abertzale. Y no nos vais a engañar en 2011. No habeis conseguido ni una puta selección deportiva oficial, habeis llenau de ladrillo hasta el Gorbea y en el parlamento español se descojonaron con Ibarretxe. Déjate de gaitas "Maquiavelo"
Te contesto con otra pregunta. ¿Qué hubiera pasado en 1976, cuando IA no quiso participar en votación alguna porque creía que lo de España era sólo para los españoles, hubieran hecho todos los partidos vascos lo mismo sin buscar migajas en los campos de dichos españoles? Un plante total en aquellos tiempos no se hizo, pero si se hjiciera hoy lo mismo,todos unidos aquí con la misma base al menos "básica", ¿les iportaría a los españoles o no?
Chacon , para mí lo has clavado , pero ya ves como está el patio.
Me recuerda a un chiste de Gila en el que aparecía un tio apuñalando a otro , llega un tercero y le dice " ¿ Pero que haces ? , y el 1º le contesta " Pues que deje de llamarme asesino ".
Koldo, a tu primera reflexion ni merece la pena ser contestatada.yo no se quien es este JM Chacon, pero la verdad es que me parece que al menos podra exponer su opinion sin que por ello le menosprecies.
Segunda: estoy de acuerdo que en estas condiciones no se puede comparar al que esta ilegalizado y a quien no. Dicho esto, la IA ha sido legal hasta 2002(escribo de memoria) y no ha hecho mas que meter la pata por lo menos desde el 90. Y asi esta en este momento, que para levantarla va a hacer falta mucho tiempo.
Tercero: Una cosa no quita la otra, no se puede estar viendo la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio. No se puede olvidar la tortura y condenar a ETA, ni olvidar a ETA y condenar todo lo demas.
Cuarto: estoy bastanta de acuerdo con lo dicho por Chacon. los ciclos, los instrumentos...se agotan, tienen una vida. no hay que temer el cambio (solo al de Fachi) ni a las verdades inmutables. lo importante es tener claro el punto de partida, el objetivo y sobre todo como demonios vamos a llegar. eso es lo que importa, y lo demas es cuento
Empiezo por agradecerte de veras todo cuanto dices sobre mi comentario, pues con toda honradez lo has tenido en consideración. Respecto a lo primero puede que estuviera fuera de lugar, pero en ningún momento traté de despreciar al Sr. Chacón u si así resultó, rectifico y le `pido escusas, ya que hay veces que en Izaronews me parecen fuera de tono ciertas expresiones contra quienes consideramos enemigos. Respecto de la segunda la postura de cada partido la juzgamos cada uno según sus adhesiones. No todos pensarán que IA "no ha hecho más que meter la pata". Lo cierto es que en Madrid a los únicos que han atacado siempre han sido los de IA y esto querrá decir algo. Y otros pensarán que el resto de los partidos ha sido el que "no ha hecho más que meter la pata" por eso no nos paremos en opiniones tal vez interesadas. A la tercera tengo que decirte sinceramente que no sé lo que quieres decirme y a la cuarta tampoco entiendo a qué viene todo eso de los ciclos, etc. Sigo preguntando. ¿Puedo yo negarme a colaborar con gente de casa con la excusa de que no se sueltan de la violencia de ETA y colaborar tranquilamente con los que, con violencia de siglos, que no ha acabado ni tiene trazar de hacerlo, tratan de eliminar nuestra identidad?
Muchas gracias!!!
Koldo : Cuentan que a un presidente norteamericano le afeaban el apoyo a un dictador centroameriacano , a lo que el presidente contestó " Puede que sea un hijo de puta , pero es nuestro hijo de puta " .
La diferencia es que en Euskadi algunos no queremos apoyar a ningún hijo de puta aunque sea nuestro.
Creo que la izquierda abertzale se negó a participar electoralmente en aquella epoca porque no había amnistia para los presos de ETA.
Tamien decian en la mili: "el que no vale para matar vale para que le maten" y Goethe decía que "en la vidad indefectiblemente yunque o martillo serás" ¿vivimos en otra dimensión?
¿la de Iker Jimenez quizás?